martes, 22 de noviembre de 2011

LACTANCIA MATERNA

No hay fórmula mágica ni exacta que nos indique como alimentar a nuestros bebes. Lo que si te recomiendo es que des lactancia materna mínimo los primeros 6 meses de vida de tu bebé. Pasado ese tiempo debes proporcionar  y complementar con otros alimentos que le ofrezcan los requerimientos necesarios para su crecimiento y desarrollo.

Ya sabes que la lactancia materna le suministrará además de todos los componentes nutricionales necesarios, una buena calidad de anticuerpos que protegerán a tu hijo de infecciones. La leche materna es el alimento perfecto para ser asimilado por un intestino en periodo de formación y maduración. 

El fundamento médico del por qué introducir otros alimentos distintos a la leche materna  luego de los 6 meses es por la maduración de la mucosa intestinal y disminuir la posibilidad de despertar alergias en nuestros hijos, sin embargo, es recomendable que los padres sean pacientes en esperar los 6  primeros meses de vida antes de introducir otro alimentos a la alimentación del bebé. Sabemos que la sociedad y el ritmo de vida actual muchas veces nos presionan para iniciar estos alimentos antes de la edad recomendada, pero con esfuerzo y dedicación conseguiremos un mejor resultado en el bienestar del bebé a futuro.

No debemos olvidar que el reflejo de extrusión  de los alimentos (expulsar todo lo que toque los labios) desaparece mayormente a los 6 meses de edad.  Siempre les recomendamos a las madres ofrecerles entre 10 y 15 minutos de lactancia en cada mama. Existen eventualidades de la lactancia, si la madre produce mucha leche pueden ofrecerle más tiempo. Se calcula que 15 minutos es el tiempo promedio donde un bebé puede vaciar la glándula mamaria.

No olvidemos que los bebés marcan su ritmo de comida. Puede ser cada 2-4 horas según sea su vaciamiento gástrico. Hay bebés que alargan este tiempo y otros lo acortan… Siempre les recomiendo a los papás no despertar al niño para darle de comer partiendo del principio que estén sanos. Si duermen no los despiertes. Recuerda que los bebés son unos gourmet. Saborean la leche de la madre y según la hora del día pueden aceptarla o rechazarla con mayor avidez. 

La lactancia materna ayuda a las madres a quemar esas calorías de más que aumentan durante la gestación. Ayuda a recuperar el peso y se disminuye la incidencia del cáncer de mama.

No debemos abandonar la lactancia materna ello implica problemas sanitarios como desnutrición, alergias, diarreas ente otros.


Dr. Anselmo Campos 
Clínica Santa Sofia El Cafetal Caracas


miércoles, 16 de noviembre de 2011

Dra. ¿Por que llora mi bebé?

Durante nueve largos meses la familia se prepara para uno de los acontecimientos más hermosos de la vida que es la llegada de un nuevo ser, la llegada de un hijo.

Por fin el día del nacimiento llega y todos festejan la nueva vida de este ser tan querido, pero los padres, sin saberlo, comienza una etapa llena de dudas y angustias, ya que el esperado bebé no puede comunicar lo que le pasa a través del lenguaje oral al que los padres están acostumbrados normalmente.

Se tiende a pensar que los bebés no se pueden comunicar, sino que hay que esperar a que comiencen a hablar; cosa que no es cierta. Para ellos el llanto son sus primeras palabras, pero para los padres son las primeras angustias ya que les es difícil poder descifrarlo. Para esta común y repetida situación, lo ideal es aprender a conocer y a diferenciar este nuevo lenguaje.


El llanto de los niños recién nacidos y durante los primeros meses de vida, le irán dando la pista de lo que al niño le ocurre. Existen tres clásicos llantos que se acompañan de algunos datos curiosos y que les inducen a pensar qué ocurre. Las causas más frecuentes del llanto son el hambre, frío y dolor.

Existen algunos tips que le ayudarán a diferenciarlos unos de otros.

1- El llanto del hambre: Este es un llanto intenso, constante, que no para y se acompa
ña de la succión de los deditos en la boca y la búsqueda del pecho de la madre al cargarlo. En este caso, se le ofrece comida, y el niño, al quedar satisfecho cesa de llorar.

2- La segunda causa más frecuente es el frío: Este es muy fácil de distinguir ya que se aprecia en la piel. ¿Cómo? Se le ven los deditos, la boquita más oscura con un leve tinte entre rojo intenso o azulado, la piel del cuerpo se ve marmoleada ya que se asemeja a un mármol, porque se ven zonas más claras y zonas más oscuras. Para calmar el llanto lo que usted debe hacer es abrigarlo, y notará como se calma.

3- La tercera causa es el dolor: En esta situación, todos los padres se preguntan ¿Cómo saber qué le duele? Para los bebés el primer dolor es el cólico y para diferenciarlo, de cualquier otro dolor, se debe tomar en cuenta, que éste es un llanto muy intenso que no cesa. En el bebé se observan signos como movimientos de brazos y piernas constantes, sin parar, el rostro puede ponerse rojo, y es de tipo cíclico, lo que quiere decir que dura algunos minutos, se calma por un período corto, y luego se vuelve a iniciar.

Para evitar el cólico es importante tomar en cuenta y saber siempre lo que el bebé ingiere y cómo lo hace, para no experimentar este incómodo dolor. Hay que recordar que la fuente principal de alimentación del recién nacido es la leche materna, por lo cual, los pediatras deben hablar con la madre para que evite ingerir algunos alimentos que pueden inducir con más facilidad al cólico del pequeño, ya que todo lo que come la madre, el bebé también lo recibe.


Es importante que se eviten comidas con muchos condimentos, ricas en grasas, granos, y alimentos que produzcan gases tales como el repollo, coliflor, y en especial aquellos que a la madre con anterioridad le hayan producido malestares gástricos, Otras opciones que deberían evitarse por alergia alimentaria serían los huevos, pescados, mariscos, cerdo, chocolate y cítricos.

Recuerde siempre dedicarle suficiente tiempo al bebé para que pueda expulsar los gases, el no hacerlo representa una importante causa de cólicos y además nos ayuda a evitar el hipo y los buches. Para esto, la madre debe saber que el alimento, no debe ser ofrecido en una sola toma. Se recomienda alimentarlo en una primera fase, posteriormente sacar los gases y luego reiniciar hasta culminar la alimentación.

Espero que estos pequeños trucos les ayuden a entender y descifrar al nuevo ser que ha sido tan esperado y querido en la familia, y disminuir la ansiedad que resulta del llanto del recién nacido en los padres.


Dra. Gabriela Guerra Khliefat
Pediatría - Puericultura Inmunología- Alergia

jueves, 10 de noviembre de 2011

ESTIMULACIÓN PRECOZ EN EL QUEHACER COTIDIANO


En mi práctica diaria como pediatra, me he topado con un sinfín de casos donde los padres acuden a mi consulta preocupados por cómo realizar la estimulación precoz de sus niños recién nacidos para estimular el desarrollo psicomotor.

Por lo que quise aplicar los conocimientos de la estimulación precoz en el quehacer cotidiano de los bebés y sus padres, de una forma práctica y fácil para no tener excusas de no poder realizarla.

Juegos desde el nacimiento hasta las doce semanas

1.- Golpecitos

Finalidad: relajar los músculos y tener conciencia del propio cuerpo. Este juego es cómodo y fácil de ejecutar, se realizará por un tiempo no mayor de 10 minutos.
Desvestir al niño y colocarlo sobre un edredón o similar, y sentarse o arrodillarse junto a él. Luego comenzaremos a realizar los siguientes pasos:

Acariciarle con suavidad los brazos desde los hombros hasta las manos: igualmente acariciarle las piernas desde las caderas hasta los pies y conjuntamente hablarle o cantarle dulcemente.

Extender uno de los brazos y darle golpecitos suaves a cada lado con ambas manos abiertas.

Repetir esto en el otro brazo y en las piernas desde las caderas.

Acariciarle la barbilla con movimientos circulares de la mano; darle masajes desde el cuello hasta la frente, en ambos lados de la cabeza. Este ejercicio se recomienda realizarlo antes del baño o de vestir al bebé para así relajarlo y ayudarlo a dormir.

2.- Baila conmigo

Finalidad: ayudar al niño a que encuentre su propio sentido del ritmo, lo que le servirá de base para desarrollar futuras habilidades.
De pie: Sostenerle firmemente contra el pecho y mantener apoyada la cabeza contra el hombro.

Con la otra mano rodear el resto de su cuerpo.Poner la música y moverse suavemente al ritmo de ella mientras se tararea la melodía o se canta la letra en voz baja.

3.- Sigue la cara

Finalidad: Es estimular la percepción visual del niño; enseñarle a seguir con los ojos objetos en movimiento.

En la misma posición del ejercicio anterior, debemos colocar nuestro rostro cerca del rostro del niño, y comenzaremos a mover el rostro en torno a él, y repitiendo en voz baja su nombre y frases como “mira a tu mami”, etc.

Igualmente podemos variar este ejercicio utilizando un muñeco de colores vivos y colocándolo cerca de la cara del bebé, moverlo y hablar en lugar de éste como por ejemplo “como estas bebé”. Moverlo lentamente de lado a lado observando si los ojos del niño lo siguen. Repetirlo durante un periodo de 4 a 5 minutos.

4.- El niño y yo

Finalidad: ayudar al niño a adquirir conciencia de las similitudes entre él mismo y los otros.

Acostarlo de espalda sobre un edredón o similar y sentarse o arrodillarse junto al bebé. Comenzaremos entonces a realizar los siguientes pasos:

Acercar su rostro al suyo y guiarle sus manitas hacia el rostro de nosotros y hacer que toque las diferentes partes del rostro mientras las nombramos.

Hacer que sus manos acaricien las nuestras. Este ejercicio deberá repetirse varias veces.

Con estos ejercicios simples y fáciles de realizar, estarás estimulando a tu bebé desde el comienzo de su vida, para proporcionarle un desarrollo físico y psicomotor adecuado a su crecimiento. Recuerda que la mejor estimulación que un bebé puede recibir es la que sus padres le proporcionan con el amor y los cuidados que se merece, un bebé feliz siempre será un bebé más sano y con mejores condiciones.

Elaborado por:


Gabriela Guerra
Puericultura – Pediatra – Inmunología – Alergología
Editora de la revista “De Visita muy Cerca de Ti”

miércoles, 19 de octubre de 2011

¡Tiene piojos! Así es el tratamiento

¿Hay epidemia de piojos en el colegio o en la guardería de tu hijo? Los piojos no son peligrosos, pero resultan muy molestos y se contagian con muchísima facilidad. La prevención y un buen tratamiento son la mejor fórmula para combatirlos.

Estos parásitos se alimentan de la sangre que extraen y su picadura suele producir picor e inflamación, por lo que es muy corriente que el niño se pase el día rascándose.

Y el problema es que, a pesar de no ser peligrosos para la salud, ya que no transmiten enfermedades, son bastante difíciles de erradicar y se multiplican a gran velocidad. En sus 30 días de vida media, una hembra puede llegar a poner hasta 200 liendres, huevos de color blanquecino y muy pequeños (1 mm), que quedan adheridos al cabello, a unos 3 milímetros del cuero cabelludo. Y si no se eliminan, estas liendres se convierten en nuevos piojos. Además, aunque no saltan ni vuelan, sino que se desplazan andando, se contagian con una extraordinaria facilidad cuando los niños comparten ropa o accesorios o, simplemente, cuando juegan con las cabezas juntas.

Las niñas son más propensas a sufrirlos, pero no se debe a que lleven el cabello largo ya que los piojos no tienen preferencia por un tipo de cabello concreto. Les gustan tanto los largos como los cortos, los lisos como los rizados, los morenos como los rubios y pelirrojos... y los sucios como los limpios. Hay que abandonar la idea errónea que asocia piojos e higiene personal incorrecta. Sólo desde esta premisa se puede entender que la pediculosis es un problema global, que afecta a cualquier niño por encima de consideraciones de tipo cultural, social o económico.


Los tres pasos para combatir estos molestísimos parásitos son la prevención, el tratamiento adecuado y un eficaz mantenimiento. El proceso para llevar a cabo el tratamiento con un producto antipiojos es bastante similar en todos los casos:


Aplica el producto y deja que actúe el tiempo que esté indicado.

Lava bien la cabeza y aplica un suavizante. Después deja secar al aire en lugar de utilizar secador (el calor intenso reduce los efectos de ciertos componentes químicos).


COMIENZA EL PROCESO DE "BUSCA Y CAPTURA"

Los piojos son parásitos sin alas que se instalan en el cuero cabelludo de los seres humanos, sobre todo en el de niños de 3 a 12 años -se calcula que entre un 5% y un 14% de la población infantil sufre una pediculosis en algún momento a lo largo del año-.

En lugar de instalar una lámpara directa sobre la cabeza del niño es mejor que busques una ventana con luz natural y le coloques una pequeña toalla de color claro a la altura de sus hombros. Como se deberá quedar quieto durante un rato, dale un cuento o algún juego para que se entretenga. Divide el cabello en zonas, de arriba abajo, y ve deslizando la liendrera (un peine especial para este uso) por cada zona, comprobando que elimina las liendres y los piojos que encuentra a su paso.

EVITA QUE LOS PIOJOS VUELVAN

Tras realizar el tratamiento, presta atención a todo lo que ha estado en contacto con la cabeza de tu hijo, para evitar que los piojos regresen. Desinfecta peines, cepillos, lava la ropa y las sábanas a 55 ºC durante media hora.

En cuanto a los accesorios, los peluches y otros elementos que no puedas lavar, guárdalos bien cerrados en bolsas herméticas durante 10 días. Y no olvides que muchos de los productos recomiendan otra aplicación a la semana de utilizarlos.

martes, 4 de octubre de 2011

Técnicas que favorecen la formación del vínculo con el bebé y que lo tranquilizan

La formación del vínculo, probablemente uno de los aspectos más placenteros del cuidado de un bebé, ocurre durante el período sensible comprendido por las primeras horas y los primeros días posteriores al nacimiento, durante el cual los padres establecen una profunda conexión con el pequeño. El contacto físico entre los padres y el bebé favorece esa conexión emocional.

En los bebés, el apego favorece el desarrollo emocional y este, a su vez, repercute sobre el desarrollo en otros ámbitos, como el crecimiento físico. Otra forma de concebir la formación del vínculo es como una especie de "enamoramiento" de los padres para con el bebé. Los niños que tienen un padre u otro adulto que los quiere de forma incondicional tienen muchas probabilidades de desarrollarse plenamente.

Empiece a establecer ese vínculo con su bebé colocándoselo en el regazo y acariciándolo suavemente de distintas formas. Tanto usted como su pareja pueden aprovechar la oportunidad para establecer contacto "piel a piel" con el recién nacido mientras lo acunan o lo alimentan.

Los bebés, sobre todo los prematuros y los que tienen problemas médicos, pueden responder positivamente al masaje infantil y, especialmente, al masaje para bebés. Determinados tipos de masajes pueden contribuir a la formación del vínculo entre padres e hijos, al tiempo que favorecen el crecimiento y desarrollo del bebé. Hay muchos libros y videos que tratan sobre el masaje infantil y el masaje para bebés (pida al pediatra de su hijo que le recomiende algunos). De todos modos, tenga cuidado: los bebés no son tan resistentes como los adultos, de modo que deberá proceder con mucha suavidad y delicadeza.

Por lo general, a los bebés les encanta escuchar sonidos vocales, como que les hablen, balbuceen, canten o arrullen. Probablemente a su bebé también le gustará escuchar música. Los sonajeros y los móviles musicales son otra forma de estimular la audición de los lactantes. Si su bebé parece nervioso o inquieto, pruebe a cantarle nanas y canciones infantiles, a recitarle poemas o a leer en voz alta mientras lo mece suavemente en brazos o en una mecedora.

Algunos bebés son excepcionalmente sensibles al tacto, la luz o los sonidos, y pueden sobresaltarse y llorar con facilidad, dormir menos de lo habitual y/o girar la cara hacia otro lado cuando les hablan o les cantan. Por eso conviene controlar los niveles de ruido y de luz.

Fajar al bebe, es decir, envolver el cuerpo del bebé en una sábana o mantita, es una técnica que da buenos resultados con algunos bebés durante las primeras semanas de vida. Al permitir tranquilizar al recién nacido, es una técnica que todo padre primerizo debería aprender. Al hacer un fajado, los brazos del bebé quedan pegados al tronco y las piernas bien sujetas. Así, no solo se consigue que el pequeño esté bien calentito, sino que además la presión que ejerce la mantita sobre su cuerpo parece ayudar a la mayoría de recién nacidos a sentirse seguros y cómodos. El fajado también ayuda a limitar el reflejo de Moro (o de sobresalto), que a menudo despierta a los bebés.


He aquí cómo se hace un arrullo:

- Extienda la mantita y doble hacia adentro una pequeña porción de una esquina.
- Acueste al bebé boca arriba sobre la mantita, de modo que la cabeza quede más arriba del pliegue.
- Envuelva el cuerpo del bebé con la esquina izquierda de la mantita y asegure el extremo de la mantita bajo la espalda del pequeño, pasándosela por la axila derecha.
- Pliegue la esquina inferior de la mantita hacia arriba sobre los pies del bebé, doblando parte del tejido hacia abajo en el caso de que se acerque a la cara del bebé.
- Pliegue la esquina derecha de la mantita sobre el cuerpo del bebé y asegure el extremo de la misma bajo la espalda del pequeño, dejándole solamente la cabeza y el cuello al descubierto.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

La lactancia materna en el caso de gemelos o morochos

Hoy en día el número de nacimientos gemelares aumenta. Esto se debe en parte porque la mujer atrasa el momento de su maternidad (y a mayor edad hay más probabilidad a una doble ovulación) y por otra parte, porque los tratamientos de la fertilidad son cada vez más frecuentes. Esto implica que un mayor número de bebés nacen con menor peso y necesitan estar en la incubadora por un tiempo. Pero ¡noes en sí un motivo para prescindir de la lactancia materna!

En los años 1996 hasta 1999 hice una investigación entre los padres de gemelos. Uno de los temas estudiados fue la lactancia materna. Según los datos recogidos en una encuesta, entre un grupo de 75 madres de gemelos, el 70% se propuso darles el pecho. Sólo el 47% lo consiguió. Esta diferencia se debió en gran parte a que las madres no recibieron del personal hospitalario, la suficiente ayuda ni el apoyo moral para intentar la lactancia materna. Si la madre es primeriza y se enfrenta a opiniones negativas y avisos de no empezar con la lactancia, puesto que "no tendrá suficiente leche", es comprensible que desista. Este tipo de consejos se debe a una seria falta de información.

Es importante que comadronas, enfermeras y ginecólogos conozcan las posibilidades de la lactancia materna en caso de gemelos, que justamente beneficia tanto a estos bebés, que suelen nacer con un peso menor y disponer de menos posibilidades de disfrutar del contacto íntimo con su mamá.

¿Cómo?

La cantidad de leche depende de la demanda. A mayor demanda, como en el caso de más de un bebé, los pechos generan una mayor cantidad, aumentando por ello de tamaño. Las indicaciones para estimular la subida de leche en caso de gemelos no son distintas; la madre de gemelos debe seguir los mismos consejos. Es cierto que darles el pecho supone un gran esfuerzo físico para la madre (tendrá que alimentarse bien), pero la mayor demanda en realidad no es un problema. La mayoría de las madres de mi grupo objeto de estudio consiguió dar el pecho a sus gemelos sin recurrir al biberón, algunas incluso hasta los ocho meses.

El momento más oportuno para empezar la lactancia es nada más nacer los bebés. En este momento el reflejo de succión del bebé es muy fuerte, lo cual facilita el amamantamiento. Además, cuando el bebé mama, el cuerpo de la mujer segrega la hormona oxitocina. Esta hormona tiene una función muy especial en caso de un parto gemelar: hace que la matriz se contraiga y así se evitan las hemorragias uterinas, un riesgo algo más elevado en los partos múltiples. No siempre los bebés pueden estar con la madre. A veces necesitan permanecer en la incubadora o la madre se halla bajo los efectos de la anestesia tras una cesárea (el 50% de los partos gemelares aquí en España es por cesárea, la otra mitad por vía natural) De cualquier modo, la madre puede iniciar la lactancia materna en cuanto está con sus bebés o uno de ellos, aunque sea al día (s) siguiente (s)

Si los bebés son prematuros y no tienen aún el reflejo de succión, la madre tendrá que estimular la subida de leche con la ayuda del sacaleches.

La madre de gemelos puede seguir cualquier manual sobre la lactancia materna, sólo las siguientes pautas son específicamente para ella:

  • Debe empezar el amamantamiento de forma gradual para evitar irritaciones y grietas en los pezones (algo más frecuentes en las madres de más de un bebé) El primer día debe poner al bebé sólo unos 5 minutos; cada bebé mamá de un solo pecho, para que los pechos sean estimulados en cada toma. El día siguiente, les deja mamar 10 minutos y en el tercer día 15.
  • Al principio debe dar el pecho a cada bebé por separado. Así entenderá cuál es la forma de mamar (cada bebé tiene una manera propia de succionar) Además, los bebés recién nacidos, suelen dormirse en las tomas y la madre necesitará toda su atención para la toma. Tanto la madre como el bebé deben aprender aún el arte de mamar. Si el otro bebé ya está despierto, puede darle un chupete, de modo que no se impaciente mientras espera "su turno". En general esto no causa problemas, suele haber un bebé más paciente que otro. Y lógicamente conviene alimentar primero al bebé más "protestón".
  • Asimismo conviene regular las tomas, si la madre opta por alimentarlos a demanda, se le pasará el día con las tomas y no llegará a descansar ningún momento, lo cual es perjudicial para la cantidad de leche. Por ello lo mejor es que mantenga un esquema más o menos fijo y al mismo tiempo algo flexible: si uno de los bebés llora entre las tomas, puede darle una media toma extra.
  • La madre puede alternar los bebés en los dos senos o "reservar" un pecho para cada uno. Si designa a cada bebé un pecho, hay menos confusión: al tener un pecho vacío y otro lleno, se sabe cuál de los dos ha mamado y cuál no. Y tiene otras ventajas: si uno de los bebés tiene hongos en la boca, el otro no se contagia. Pero es posible, en caso de que los bebés tengan necesidades diferentes, siendo uno más grande que el otro, que los pechos requieran tamaños distintos.

Las posturas más frecuentes

Cuando los bebés ya maman bien, la madre puede optar por dar la toma a la vez. Esta es una ventaja, sobre todo cuando ambos están hambrientos. La mayoría de las madres opta por dar a los bebés una toma juntos y otra separados; darles el pecho es un momento de intimidad y gozo y se logra más en el contacto con un bebé solo.

Las distintas posturas

  • Para los más pequeños la madre se sienta cómodamente en la cama, el sofá o la mecedora y coloca dos cojines a ambos lados de sus brazos y otros dos sobre sus muslos. Tumba a los bebés en los cojines y los sujeta la cabecita con sus manos. Sus pies van por debajo de sus brazos en dirección a su espalda.
  • Para los más mayorcitos que ya maman sin dificultad: la madre, sentada en la mecedora o cama, coloca dos cojines debajo de sus antebrazos y otros dos en el regazo. Cada uno de los bebés descansa en el pliegue de sus codos, con las nalgas en sus manos y las piernecitas extendidas a lo largo de sus muslos. Esta posición también es muy útil cuando ambos quieren ser mecidos.
  • Esta posición es una combinación de las anteriores la madre coloca dos cojines sobre su regazo y pone uno de los bebés a su pecho en posición normal, como en el ejemplo anterior. Al otro, le pone como en el primer ejemplo, apoyando su cabecita en su mano, el cuerpecito tumbado debajo de su antebrazo y sus piernecitas extendidas en dirección a su espalda. Con el antebrazo le sujeta la espalda. Y el segundo bebé apoya su cabeza cerca del vientre del primer bebé.

El 27% de las madres de mi investigación dio el pecho durante menos de 3 meses; un 49% amamantó a sus bebés los primeros cuatro meses y un 24% más tiempo.

Y, ¿en caso de trillizos o cuatrillizos?

La lactancia materna también es posible en caso de un aún mayor número de hijos, nacidos en un solo parto. En caso de trillizos normalmente la madre necesita el refuerzo de la lactancia artificial, aunque en mi grupo objeto de estudio habían varias mujeres que sólo con la leche materna habían podido alimentar a sus trillizos durante los primeros meses.

Las madres en esta situación se enfrentan a un problema extra: casi siempre se debe empezar la lactancia con la ayuda del sacaleches, debido a la prematuridad de sus bebés. Algunos hospitales, afortunadamente, aprovechan esta leche, que es muy digerible, incluso para los prematuros y se la dan a los bebés a través de la sonda o con el biberón. Y en cuanto se presenta la posibilidad, la madre empieza a darle el pecho al bebé más fuerte. Darles el pecho a trillizos requiere fuerza de voluntad y perseverancia por parte de las madres. No obstante, las madres que lo lograron, se sentían muy contentas con la experiencia.

Si la madre lo alterna con la leche artificial, puede optar por una de estos esquemas

  • Dar seis tomas de pecho al día a los bebés, lo que significa que cada bebé toma el pecho dos veces al día.
  • Dar el pecho a dos bebés juntos durante algunas tomas, como la primera por la mañana, por ejemplo. En la siguiente, dar el pecho a un bebé sólo; en la otra, otra vez juntos y así sucesivamente. Para evitar confusiones, es necesario tomar nota de las tomas.
  • Dar el pecho a uno de los bebés durante un día y noche. Al día siguiente le toca el turno a uno de sus hermanitos. De esta forma, cada uno de los bebés toma el pecho cada tres días.

La situación para la madre de cuatrillizos es algo más complicada, pero aun así una madre de mi grupo consiguió dar exclusivamente pecho a sus bebés durante dos meses (algo sin duda admirable) Pero lo más frecuente es que la madre vaya alternando las tomas de pecho con las de biberón. Y también así cada bebé se aprovecha de la leche materna y de la intimidad con su madre, algo muy especial para el bebé, que desde su vida intrauterina tiene que compartirla con sus hermanos.



Fuente: http://www.enbuenasmanos.com/articulos/muestra.asp?art=1487

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Primer día de clases



Es la primera vez que se enfrenta a un lugar desconocido y lleno de extraños. Está angustiado, y nosotros también. En un solo día pasará del confortable hogar que conoce a la perfección, a un mundo totalmente nuevo. En nuestras manos está ayudarle a adaptarse a la nueva situación. Tarde o temprano tenía que llegar así que, ante todo, mucha calma.


Quedan pocos días para el inicio del curso escolar. Será el primer día de clase para nuestro hijo y eso nos llena de dudas: ¿Llorará? ¿Le cuidarán bien? ¿Nos echará de menos? ¿Hacemos bien en llevarle con lo pequeño que es?... Por una parte, pensamos que sería mejor que estuviese en casa y esperar a que crezca un poco más. Pero, por otra, sabemos que en la nueva escuela conocerá a nuevos amigos y amigas, aprenderá mucho y madurará. Aunque... ¿Y si no se adapta?

Nuestro hijo ha crecido en un lugar concreto y con unas personas que conoce a la perfección. Tiene objetos y juguetes a su alrededor que ha explorado e investigado, a pesar de algunos regaños cuando tocaba algo que no debía. Este es su ambiente y le da la seguridad que necesita.

La escuela es todo lo contrario. Es un lugar desconocido y lleno de extraños. Además, ya no tiene al alcance aquellos objetos que conoce tan bien. Podría decirse que para nuestro hijo es un cambio radical: ha pasado de la seguridad del hogar a la inseguridad que le provoca aquel lugar desconocido. Y, por si fuera poco, él debe quedarse allí mientras nosotros nos marchamos.

Nuestro hijo no puede explicar sus angustias e inseguridades con palabras. Sin embargo, nos da pistas a través de todo aquello que sabe hacer: dormir, comer, llorar…

Es aún muy pequeño para comprender que, aunque le dejemos en la escuela, volveremos a buscarle. Todavía no sabe como funciona el tiempo y por eso necesita que su vida sea pautada, con los menores cambios posibles. Sólo así puede anticipar lo que va a pasar:ahora toca comer, ahora toca dormir, ahora dan esos dibujos que tanto me gustan... Y, de repente, todo cambia: ya no hay dibujos, todos son extraños, ¿quién es esa señora que habla con mis padres?.. Y sobre todo: ¿por qué se marchan mis padres y me dejan aquí?. El miedo a sentirse abandonado, a separarse de nosotros que le ofrecemos seguridad y a que no volvamos a buscarle es lo más duro para nuestro hijo.

Para evitar este cambio tan brusco, sería conveniente que:
- Nuestro hijo conociera la escuela antes del primer día. Podríamos llevarles con nosotros el día que visitemos el centro. De este modo, podría pasear por las instalaciones y, si es posible, ver por primera vez la que será su aula. Le explicaremos que, en breve, ese será un lugar donde encontrará muchos amigos con los que jugar y donde aprenderá muchas cosas y lo pasará muy bien.

- El primer día debemos procurar no mostrarnos angustiados. Aunque no lo parezca, nuestro hijo, por pequeño que sea, notará que algo ocurre y se pondrá nervioso. Al despedirnos, es muy importante no hacer caso de los posibles lloros. Si nuestro hijo ve que con un llanto nos puede retener, la conducta se repetirá a diario. Tenemos que despedirnos con naturalidad, diciéndole que después le recogeremos o simplemente demostrando que nos marchamos tranquilos y confiados.

- Los días siguientes debemos mostrar la misma actitud tranquila del primer día. Es importante mantener una estrecha relación con la educadora. Le explicaremos todo aquello que ha cambiado en nuestro hijo, ya sean problemas de sueño, alimentación, conducta, etc., así como nuestras propias dudas y miedos. La maestra nos informará sobre los avances y dificultades de nuestro hijo y le ayudará desde la escuela a que se sienta feliz, en otras palabras: le ayudará a que se adapte.

Por mucho que retrasemos el inicio de la escolarización, no vamos a evitar que nuestro hijo (y nosotros) pase por este momento. El adaptarse a otros lugares y a otras personas es algo que, como seres humanos, tendremos que hacer en repetidas ocasiones durante toda nuestra vida y siempre tendrá que haber una primera vez aunque ésta sea la más dura.

Como padres no somos espectadores pasivos de este cambio tan importante para nuestro hijo. Nos preocupamos por su bienestar y desearíamos hacerle pasar por esta nueva experiencia de forma que no sufra. Ayudarle a acomodarse a la nueva situación es la clave para una buena adaptación.

Sonia Martínez García
Psicóloga y educadora infantil
Fuente: http://www.guiamamaybebe.com

lunes, 29 de agosto de 2011

Masajes En Bebés Y Niños

Shantala: el masaje terapéutico para los niños

Nada mejor que un masaje para cuidar de tu bebé, para relajarle y demostrarle todo tu cariño y amor. El masaje terapéutico para los niños recibe el nombre de Shantala.

Su origen está en la India. El
doctor francés F. Leboyer, después de observar cómo una madre masajeaba a su bebé, quedó fascinado con la fuerza de los movimientos y los beneficios que esa práctica tenía en los bebés. Decidió importar esas técnicas a Occidente y bautizar la secuencia de los movimientos con el nombre de aquella madre, Shantala.

Según Leboyer, ser cargados, acunados, acariciados, tocados, masajeados, etc., es algo tan
indispensable para los niños pequeños como las vitaminas, sales minerales y proteínas.

Masaje infantil

El masaje infantil consigue calmar a los niños, fomenta la resistencia de su organismo, que tengan un sueño tranquilo y un desarrollo psíquico positivo. Los masajes son uno de los momentos preferidos de los bebés. Durante el masaje los pequeños sienten una sensación muy agradable porque no se trata sólo del contacto de pieles, sino también de percibir sensaciones a través del oído, el olfato y la visión.

Si el masaje forma parte de una rutina diaria, el bebé sabrá, por ejemplo, que después del baño y antes de que le pongan su ropita, alguien (sea la madre o el padre u otra persona) le proporcionará este momento tan esperado. Al oír a su madre extenderse el aceite o la crema por las manos, el bebé ya se sentirá preparado para vivir la agradable experiencia del masaje.

En estos breves minutos, el bebé encontrará la paz y disfrutará de un enorme placer. A la mayoría de los bebés les encantan el contacto físico y no es de extrañar que los masajes tengan un efecto tan calmante y relajante para ellos.

Para realizar este tipo de masajes te recomendamos usar el Aceite para niños Melody.

http://www.guiainfantil.com/servicios/Masajes/indice.htm

viernes, 26 de agosto de 2011

Concurso Garfield 3D



Melody te lleva a la premier del gato más consentido y glotón de la tv americana, estamos hablando del peculiar y muy querido Garfield quien vuelve con más aventuras, esta vez, en 3D.

¿Qué debes hacer para ganártela? Pues envíanos una foto con ¡Los productos Melody que tengas! Las primeras 20 personas en Twitter y 30 personas en Facebook que envíen la foto serán los ganadores.

¡No esperes mucho porque el concurso termina a la media noche del lunes 29/08! Y los ganadores serán publicados el martes 30/08, ellos tendrán hasta el viernes 02/09 para retirar sus entradas.

Por cuestiones de logística el concurso será sólo para la gente de caracas.

La premier de Garfield Y La Fuerza de las Mascotas en 3D será el sábado 03 de Septiembre de 2011 en el Cinex del Centro Comercial El Tolón, nuestros pases son para 2 personas y la cita para los ganadores es a las 9am

jueves, 11 de agosto de 2011

El Sueño Infantil

El sueño en la infancia y su función reguladora en el organismo

El sueño infantil cumple una función reguladora y reparadora en el organismo. Es esencial para el control de la energía y la temperatura corporal. El sueño reabastece y restaura los procesos corporales, que se han dañado durante el día.

Cuando hablamos de
sueño infantil nos referimos al período diurno o nocturno durante el cual los niños descansan, asimilan y organizan lo visto y aprendido, maduran física y psíquicamente, e inician y ejercitan su independencia del mundo exterior y de sus padres, por un tiempo que es variable, según su edad y conducta.

El sueño consta de dos fases:

El sueño REM
Sueño de movimientos oculares rápidos (REM, siglas en inglés): es la fase activa del sueño, en la que el cerebro permanece activo. Y también la más corta.

El sueño NO REM
Sueño NO REM. Es la fase tranquila y profunda del sueño. Y también la más larga.

Etapas del sueño

El sueño del bebé está dividido en cuatro etapas que se van profundizando progresivamente. Cada una dura cerca de 90 minutos y siempre obedecen a un mismo orden: sueño REM (más liviano y corto) y el sueño NO REM (más profundo y largo). Todos los bebés transitan por ciclos de sueño superficial y profundo durante una misma noche. Conforme el bebé va creciendo, lo normal es que los sueños REM vayan disminuyendo y que los NO REM vayan aumentando. A la edad de 4 meses, por ejemplo, el bebé consigue dormir 3 o 4 horas seguidas.
Durante los 90 minutos de sueño profundo acompañado en los extremos por el sueño liviano, el bebé experimenta un estado de semialerta. En estos momentos es cuando el bebé está propenso a
despertarse. Pero, minutos después, entrará en la fase más profunda completando su descanso nocturno de casi 8 horas.

Periodos de vigilia y descanso

Es muy importante respetar esos intervalos sin interrumpirlos para que se conviertan en una costumbre. Pretender que el niño concilie el sueño es una tarea difícil y constituye un verdadero desafío. Pero si se respeta su ritmo, todo será más fácil. Un recién nacido, por ejemplo, ya tiene un modo propio de dormir y de despertarse. Los padres deben crear el clima apropiado para que el bebé establezca su propio ritmo de sueño. Si al despertarse el bebé no encuentra una respuesta inmediata, se verá obligado a encontrar su propia rutina para seguir durmiendo.