martes, 24 de abril de 2012

ABANDONAR EL PAÑAL PUEDE SER UN GRAN RETO PARA LOS NIÑOS.

"Será más fácil si sabes cómo ayudar al pequeño"

Fuente de foto: Blog Creciendo con tu Bebé
El niño no debe vivir el "adiós" al pañal como una imposición o una exigencia de la que depende la satisfacción y el contento de los padres. Todo lo contrario: el pequeño debe estar motivado y afrontarlo con ganas, como un paso más en su crecimiento del que estará orgulloso.


Una vez emprendida esta nueva etapa, algunas recomendaciones pueden ayudarte a motivar al niño.

Para empezar: no tiene sentido recordarle el orinal a cada hora, porque el pequeño no debe vivir el orinal como una imposición. Lo mejor es proponer una cita diaria con el baño.

Después del desayuno puede ser un buen momento, ya que los intestinos se ponen en marcha tras la primera comida. Pídele que se siente en el orinal durante unos minutos y durante el día recuérdale que te avise si quiere ir al cuarto de baño.

El control del intestino se suele adquirir antes que el de la vejiga. Tanto es así que, en la mayoría de los casos, el niño seguirá mojando la cama durante mucho tiempo de noche, incluso hasta los 4-8 años. 

Premiarle y no regañarle

Fuente de Foto: www.elbebe.com
Aunque se produzcan momentos de estancamiento o regresión, no hay que regañarle. Sin embargo, tampoco hay que mostrar indiferencia. Lo mejor es animarle y hacerle comprender que abandonar el pañal es inevitable. Cuanto más tranquilo y tolerante sea el clima familiar, mejor. 


Es importante valorar su esfuerzo y premiarle con pequeñas recompensas, como una excursión especial o su plato favorito, caritas felices (calcomanías), aplausos...

En cualquier caso, el mensaje que el niño debe recibir es: “puedes conseguirlo”. Librarse del pañal es algo natural, que ocurre de forma espontánea en todos los casos. Y los papás deben esperar con paciencia y confianza el tiempo que el niño necesite.

NUNCA DEBEMOS OBLIGARLES, SI ESTE NO SE MUESTRA DISPUESTO, ES MEJOR POSPONERLO POR UNAS SEMANAS HASTA QUE EL NIÑO SE SIENTA EN CAPACIDAD.

Descubre algunos trucos fáciles y eficaces que te ayudarán a que tu hijo diga "adiós" al pañal.

1. Consigue un orinal de colores y con forma original. Así será más fácil que se familiarice con este objeto.

2. Vístele de forma práctica: con faldas y vestidos si es una niña, y pantalones de goma elástica si es un niño. 
3. Dale ejemplo para ayudarle a aprender: permite que tu hijo presencie tus prácticas higiénicas habituales. 
4. No insistas si no quiere permanecer sentado en el orinal. 
5. Hazle compañía y elógiale. No tires de la cadena inmediatamente, verlo le ayudará a comprender el proceso.
6. Si adviertes cierto temor o inseguridad, distrae al niño con un juego.
7. Es normal que, en las primeras semanas, el pequeño advierta el estímulo demasiado tarde, cuando ya ha hecho pipí en la cama.

En estos casos, si se le deja mojado durante unos minutos, se sentirá incómodo. Las próximas veces, intentará hacer todo lo posible para avisar a tiempo.

DRA. GABRIELA GUERRA KHLIEFAT
Pediatra
Inmunólogo- alergólogo

lunes, 16 de abril de 2012

COMO SABER SI MI BEBE PADECE PERDIDA DE LA AUDICIÓN

Aunque poco frecuente, afortunadamente hoy en día se realiza en muchos centros de salud de forma rutinaria la valoración auditiva de los recién nacidos. Sin embargo es importante saber, ¿cuáles son los síntomas más comunes de pérdida auditiva en bebés?

Es posible que su bebé presente algún grado de pérdida auditiva, si muestra los comportamientos siguientes: 

No se sobresalta, mueve, llora ni reacciona de ningún modo a ruidos altos inesperados. 
No se despierta por ruidos intensos
No gira su cabeza en la dirección de su voz. 
No imita libremente el sonido. 

¿Cuáles son los síntomas más comunes de pérdida auditiva en niños pequeños? 

Es posible que su hijo presente algún grado de pérdida auditiva, si muestra los comportamientos siguientes: 

Respuestas contradictorias a los sonidos. 
Desarrollo retardado del lenguaje y del habla. 
Habla no clara. 
Volumen alto en la tele, la radio o el reproductor de CD. 
No seguimiento de instrucciones. 
Uso repetido de "¿eh?" 
Ausencia de respuesta cuando se le llama. 

¿Cuál es el grado de pérdida auditiva?

El grado de pérdida auditiva hace referencia a la gravedad de la pérdida auditiva. En el caso de los niños, la audición se describe normalmente mediante el nivel de audición medio. 

Rango normal o sin pérdida: - 10-15 dB
Pérdida ligera/mínima = 16-25 dB 
Pérdida leve = 26-30 dB 
Pérdida moderada = 31-50 dB 
Pérdida moderada/grave = 51-70 dB 
Pérdida grave = 71-90 dB 
Pérdida profunda = 91 dB o más 

¿Cómo se mide una pérdida auditiva?

El sonido se produce en diferentes tonos llamados "frecuencia" y en diferentes potencias denominadas "intensidad". La unidad de medida para la frecuencia es el hercio (Hz) y la de la intensidad es el decibelio (dB). El rango de tonos que oímos incluye frecuencias bajas (250 Hz) y altas (8.000 Hz). El rango de intensidades que oímos va de 0 dB (sonido muy suave) a 120 dB (sonido muy alto). Un test de audición es una medición de lo suave que oímos en cada tono o frecuencia.

¿Qué es un audiograma?

Un audiograma es un gráfico que muestra el nivel más suave que podemos oír en cada frecuencia desde los 250 hasta los 8.000 Hz. La audición se considera normal para cada frecuencia si se sitúa por encima de los 20 dB en el audiograma. Existe una pérdida auditiva en un tono concreto o rango de frecuencias, si el nivel más suave que oímos se sitúa por debajo de los 20 dB en el audiograma.

¿Cómo se produce una pérdida auditiva en el oído?

La pérdida auditiva puede ocurrir en el oído externo, medio o interno, o en el cerebro. Cuando se produce una pérdida auditiva, normalmente se determina mediante los resultados de los distintos test de audición. También es posible utilizar procedimientos de laboratorio y de rayos X para determinar dónde se ha producido la pérdida auditiva.

Dra. Gabriela Guerra Khliefat 
Puericultura-Pediatría 
Inmunologia-Alergologia 
gabrielagk@hotmail.com

lunes, 26 de marzo de 2012

ALERGIAS EN LOS RECIÉN NACIDOS


Aunque son poco frecuentes, de 0 a 6 meses se pueden exteriorizar cuadros de alergia que conviene tratar a tiempo y con precaución.

En las primeras semanas de nacido, el bebé pasa del ambiente cálido y protegido del útero a uno en el que su cuerpo comienza a tener contacto con una serie de sustancias que, en algunos casos, puede rechazar. Entre algunas de las causas de esto está la alimentación de la madre, la resequedad de la piel y la disposición genética.

En la primera semana, en los neonatos se puede presentar Eritema Tóxico. Una enfermedad alérgica caracterizada por lesiones cutáneas que se manifiestan como manchas rojas. Éstas con frecuencia tienen un puntico que contiene una vesícula o ampolla.

“Es muy común, aunque habitualmente pasa pronto y no hay necesidad de medicamentos. Sucede porque la piel del neonato no estaba preparada para salir a la intemperie y por eso se produce el fenómeno irritativo”

Otra manifestación alérgica es la Costra Láctea, representada por una especie de cera seca que se ubica en la fontanela anterior de la cabeza del recién nacido y normalmente aparece en los bebés que tienen dos semanas de vida. En la mayoría de los casos, la madre puede removerla con un poco de aceite que la ablanda y finalmente la desaparece. Sin embargo, cuando la costra es muy densa o permanece por más de dos semanas y hay antecedentes de alergia en la familia, se considera como el preámbulo a una alergia mayor, por lo que se aconseja consultar al pediatra.

Si además de tener la costra, hay un factor hereditario es probable que ese niño sea después alérgico por alimentos, rinitis o asma. Por eso, hay que insistir en la importancia de la lactancia como estrategia para disminuir la posibilidad de que esto pase. Ya que a través de ésta pasa la IgA la cual ayuda a proteger en algún grado la aparición de alergias, es necesario establecer una dieta materna libre de alimentos liberadores de histamina tales como los cítricos, chocolate, pescado, mariscos, huevo, enlatados, cerdo, colorantes artificiales rojos y amarillos, los cuales pueden inducir a diferentes tipos de alergias en el recién nacido no solamente ubicadas en piel, también pueden manifestarse en otros sistemas tales como el sistema digestivo presentando cólicos, buches y en el aparato respiratorio como rinitis, tos, asma, entre otros. 

DERMATITIS ALÉRGICA:

A los dos meses, ésta es una de las dolencias más comunes. Suelen padecerla aquellos infantes que tienen la piel seca y generalmente se hace visible en las mejillas y en los pliegues de la piel ante cubitales (parte interior de la articulación del codo) y las fosas poplíteas (detrás de las rodillas).

Puede llegar a ser muy molesta por el prurito (deseo de rascarse) que produce en el paciente y por el eccema atópico (afección de la piel caracterizada por una inflamación) del cual salen pequeñas cantidades de líquido que se pueden volver costras e infectarse fácilmente, en especial a través del germen estafilococo.

Al ser una enfermedad recurrente, es decir, que desaparece por un tiempo y luego surge de nuevo, los padres deben seguir unas recomendaciones generales en el cuidado de la piel, como no someter al bebé a baños prolongados y con agua demasiado caliente y utilizar jabones ácidos para respetar la acidez natural de la piel.

Si el neonato presenta una sintomatología como la anterior, se recomienda acudir a un pediatra especializado, quien decidirá si formula un antihistamínico para controlar el prurito; un antiinflamatorio para reducir la inflamación o un antibiótico en el caso de que exista 
infección. 

De igual forma, éste podrá hacer un estudio de alergia, a través del examen PRICK TEST, para determinar si el origen de la dermatitis se encuentra en el consumo de algún alimento específico por parte de la madre, del cual se sospeche que pueda estar generando la alergia al pasar por medio de la leche materna al niño. 

Alergias por Alimentos:

En los neonatos alimentados con seno, la mayoría de las alergias se derivan de la comida que la madre ingiere. De presentarse, lo más frecuente es que se desencadene por los componentes de la leche de vaca, el trigo, el huevo, el maní, los mariscos y el pescado, aunque esto solo puede diagnosticarse con el examen PRICK TEST, que descarta o confirma la reacción alérgica a cada alimento por separado.

Es necesario definir que no todas las madres deben seguir una dieta rigurosa para evitar alergias en sus hijos, pues primero se debe averiguar si existen antecedentes alérgicos en la familia, ya que es una causa importante en el desempeño de las alteraciones.

En cualquier caso, y aunque la alergia se produzca a través de la lactancia, no por eso hay que suspenderla, salvo absoluta indicación médica, sino mejorar la forma en que se alimenta la progenitora, en el sentido de que procure no ingerir aquellos alimentos que le producen alergia al bebé.

Sin embargo, siempre es aconsejable que la alimentación de la madre sea supervisada y orientada por un médico nutricionista, quien eliminará temporalmente la comida de la cual se sospeche y así analizar la evolución del neonato.

Las molestias de este tipo generalmente se manifiestan a través de los siguientes síntomas: distensión abdominal, diarrea, vómito, sangrado en las heces, estreñimiento (es decir, con problemas digestivos), dificultades respiratorias como el asma o erupciones en la piel, como la dermatitis atópica.

No se debe confundir intolerancia o hipersensibilidad con reacción alérgica. “Para que sea alergia, es necesario que el sistema inmunológico intervenga”.

PRECAUCIONES:

Se recomienda tener una alimentación balanceada y evitar comer demasiado de un mismo alimento. 

Fumar predispone las alergias de los neonatos. Es peligroso, no solo que fume la madre, sino también el padre.

Las mascotas no constituyen un factor de riesgo, siempre y cuando el niño esté acostumbrado a su presencia desde el nacimiento.

Los ambientadores, inciensos y productos de limpieza fuertes deben usarse lo más mínimo posible para no generar una irritación en las vías respiratorias del pequeño.

Es clave aspirar tres veces a la semana, especialmente en aquellas casas que tengan tapete, dónde los ácaros del polvo pueden hacer de las suyas.

Se recomienda ponerle un protector al colchón y lavarlo con frecuencia. No sacudir el polvo para limpiar se deberá pasar paños húmedos, ya que al sacudir este permanece en el ambiente por un periodo de siete días, desde el momento en que lo realizamos. 

Prevención contra la Pañalitis:

Al cambiarle el pañal, retire adecuadamente la orina y los excrementos.

Mantenga el área del pañal limpio y seco y aplique alguna de las cremas lubricantes que se usan para el cuidado de la cola del bebé.

Cámbielo cada vez que se ensucie y báñelo con agua tibia.

No use talcos, ya que pueden afectar el sistema respiratorio del infante. Es preferible usar polvos para evitar resequedad en el área del pañal cuando exista enrojecimiento.

Si hay enrojecimiento, ampollas o lesiones que supuren, llévelo al pediatra.

No emplee remedios caseros o cremas con corticoides que pueden aumentar la infección y poner en riesgo al niño.

Dra. Gabriela Guerra Khliefat
Puericultura-Pediatría
Inmunologia-Alergologia
gabrielagk@hotmail.com

miércoles, 7 de marzo de 2012

Estimulación para los bebés: a partir de 5 meses


Los padres juegan un papel fundamental en el desarrollo de sus hijos. El vínculo afectivo que los une, es un motor importantísimo para contribuir a la estimulación del bebé y así, lograr formar una persona con capacidad de aprendizaje, sociable, seguro de sí mismo y muy afectuoso. 


No olvidemos que la estimulación no es más que una acercamiento simple y directo a nuestro hijo, que lo ayuda a desarrollarse de manera completa y aprovechando todas sus capacidades. No importa si tiene horas de vida, la estimulación debe comenzar, incluso, desde antes del nacimiento y durar toda la vida. 

Estas sencillas indicaciones mes a mes, ayudarán en la estimulación de tu bebé para que pueda crecer sano y sobre todo feliz. 

A los 5 meses les encanta chapotear en el agua, su concentración es mayor y dedica más tiempo a observar diferentes objetos. Les agrada mirarse al espejo y sonreír cuando lo hacen. Mueven mucho los brazos y piernas para llamar la atención. 

A esa edad los bebés comienzan a diferenciar mejor los sonidos, por lo que hay que ampliar su espectro de música y canciones. 

Cada vez que una persona se acerque a tu pequeño, preséntala por su nombre, de a poco las irá reconociendo y asociando con sus nombres. 

Continúe jugando a las escondidas, pero ahora no solo oculte su cara, sino objetos, el los encontrará aunque deba hacer varios intentos. 

A continuación algunos juegos de estimulación: 


BOTES EN LA CAMA 

Finalidad: animar a reírse al bebé y desarrollar el sentido del equilibrio de este. 

Realización: colocar al bebé de espalda en la cama e inclinarse sobre él, poniendo las palmas de las manos planas sobre la cama a cada lado de la cabeza del bebé o a la altura de su pecho. 

Entonces: 

1- Dé a la cama una serie de pequeños botes con sus manos. No demasiados fuertes al principio para no asustarle 

2- Tan pronto como el bebé comience a divertirse, hágalos más fuertes hasta que salte en el aire separándose levemente de la cama. 


BESOS DE ESQUIMAL 

Finalidad: dar al bebé un contacto más próximo con una cara amiga. Continuar su concienciación de las partes de su cuerpo. 

Realización: tienda al bebé de espaldas mientras usted se inclina sobre él, o puede sostenerle frente a usted estando sentada o de pie. 

Entonces: 

1- Acerque su cara al bebé y dele seguidamente un beso sonoro sobre su mejilla o cuello. 

2- Luego dígale que le dará un beso de ESQUIMAL, acerque su cara y frote su nariz contra la de él, esto corrientemente produce una risa ahogada en el bebé. Este deberá repetirse de 2 a 4 veces seguidas. 


Dra. Gabriela Guerra Khliefat 
Pediatra 
Inmunología-Alergología

miércoles, 22 de febrero de 2012

IMPORTANCIA DEL CONTACTO FÍSICO EN EL DESARROLLO INFANTIL

Una de las acciones que contribuyen inmediatamente al desarrollo integral de los niños es el contacto físico, siendo los masajes una de las formas más practicas y fáciles para lograrlo. 

Cuando una madre o padre acaricia a su bebé, además de estar trasmitiendo amor, seguridad, protección, los está uniendo un lazo muy fuerte. 

Es importante responder a las señales que los niños nos dan en cuanto a la necesidad de cariño, afecto o contacto. Esta respuesta se dará mediante el masaje o toque, que además ayudará al niño a desarrollarse en todos sus aspectos. 

El masaje promueve el intercambio de energía. El bebé recibe a través del contacto energía que la mamá le transmite durante la realización de este. 


Beneficios de los masajes a los bebés
  • Es un medio de comunicación con el niño. 
  • Le ofrecen estímulos visuales que desarrollan su sensibilidad, despiertan su atención.
  • Favorece la relación madre/padre – hijo y refuerza el apego entre los padres y los hijos.
  • A través de la piel, se transmiten mensajes que llegan al cerebro.
  • Influye en el aspecto emocional del niño (su estabilidad, su seguridad) y sus relaciones sociales futuras.
  • Ejerce una acción reguladora sobre el sistema nervioso.
  • Brinda confianza a los padres y madres, los ayudan a conocer mejor a su bebé.
  • Contribuye al sueño del niño. 
Los pequeños que tienen a ambos padres trabajando, soportan varias horas a cargo de cuidadores o familiares, esperan todo el día a que lleguen a casa y le dediquen sólo unos minutos antes de irse a dormir. Muchos niños se tornarán irritables si lo que hacen sus papás es darle su leche y dejarlo en su cama. ¿Han esperado todo el día a las personas más importantes para ellos para nada? Ellos necesitan de sus papás, pero no sólo su presencia, sino su atención, su dedicación y su tiempo. 

Si acostumbramos a nuestros niños a que todas las noches tendrán su momento especial y exclusivo (apagar celulares y la TV), más fácilmente lograrán irse a la cama porque disfrutaron de tiempo con ustedes. Palabras cariñosas y suaves que acompañen las caricias sin duda es un gran regalo gratis y fácil, pero muy importante para nuestros hijos.

Mantener el contacto físico con nuestros hijos es una de las coas más fáciles e importantes para un buen desarrollo tanto físico, intelectual como emocional, por lo cual nunca debemos dejar de practicarlo.
Dra. Gabriela Guerra Khliefat 

Puericultura-Pediatría 
Alergológia- Inmunologia 

martes, 31 de enero de 2012

EL CALZADO DEL BEBE


Antes de que el niño aprenda a caminar, los padres  suelen ponerle “zapaticos” a los bebes para  combinarlos con su ropa, y así verlos elegantemente trajeados, para calentarle los pies y para darle protección a estos. Por lo tanto este calzado deberá ser muy blando, amplio y tener la misma forma del pie del bebe.

Cuando el niño comience a caminar, los zapatos deberán evitar que se caiga, las “gomitas” en los más pequeñitos pueden hacer que el bebé se caiga al enredarse en las alfombras, por otro lado las suelas muy lisas pueden hacer que patine y se caiga con facilidad.

En un niño en crecimiento, particularmente durante los primeros años necesitará zapatos nuevos frecuentemente, aproximadamente alrededor de 3 a 4 meses, para así acomodar el rápido crecimiento de sus pies. Por lo tanto cuando vamos a adquirir zapatos para nuestros niños debemos de tener en cuenta cuales son las características de un buen calzado, las cuales mencionaremos a continuación. 

1*   Buen ajuste. Suficientemente cómodos y sueltos cuando se usan con medias blandas y absorbentes.
2*  La forma, de acuerdo con la forma del pie. Anchos y espaciosos en la zona de los dedos. Punta redonda, no punta aguda.
3*  La suela debe ser blanda, para que absorba choques, el tacón debe ser bajo, nunca alto.
4*  El material del cual está elaborado el zapato permitirá que “respire” el pie, por lo que se recomienda que éste sea fabricado de lona o cuero, nunca de plástico.

Espero que con estos pequeños datos puedan elegir el mejor calzado para sus hijos y de esta forma podamos evitar lesiones en nuestros pequeñitos.
Dra. Gabriela Guerra Khliefat
Pediatra- alergóloga-inmunóloga

lunes, 16 de enero de 2012

¡Mi hijo tiene amigdalitis!

Empecemos por decir ¿Qué son las amígdalas? son dos estructuras que se encuentran a los lados del velo del paladar, formados por un tejido donde se fabrican defensas contra las infecciones, y que puedes visualizar directamente al abrir la boca de tu hijo o con ayuda de un baja lengua. Debido a su ubicación las hace más propensas para adquirir infecciones. Son  altamente contagiosas, por eso cuando le diagnostican una amigdalitis a tu bebe es mejor y más conveniente para su  pronta recuperación, mantenerlo en casa. Estas infecciones se presentan con mayor frecuencia entre los 3 y 5 años de edad sin distinción de sexo.


Hay dos clases fundamentales de infecciones que afectan a estas estructuras, siendo importante su distinción, por las implicaciones en el tratamiento:

  • La amigdalitis viral está, como su nombre indica, producidas por virus y por tanto no van a responder a tratamiento con antibiótico.
  • Por otra parte, las amigdalitis bacterianas sí que pueden beneficiarse del tratamiento con antibiótico. En especial la producida por un germen que se llama estreptococo beta hemolítico.
Los síntomas de presentación son bruscos, con gran dolor de garganta espontáneo y al tragar, rechazo del alimento, mucha salivación en los casos donde el germen sea más agresivo,  fiebre que puede durar generalmente más de 48 horas una vez comenzado el tratamiento adecuado e indicado por tu pediatra.

Los primeros días son frecuentes los episodios de fiebre de 39º-40º que responden mal a los antipiréticos habituales y que, en más de una ocasión, nos llevan a los servicios de emergencias. Al tragar pueden incluso quejarse de dolor de oídos. Los niños no quieren comer, rechazan los alimentos más si son calientes. Decaimiento general. Inclusive pudieras visualizar un exudado blanco en ambas amígdalas.

Igualmente frecuente es la aparición en el cuello del niño, de ganglios inflamados, dolorosos, en ocasiones de tamaño considerable y que alarman muchísimo a los padres cuando por casualidad se los notan al tocar a sus bebes.

En el tratamiento, hay que insistir lo importante de identificar y  etiquetar el cuadro como viral o bacteriano, y saber si hemos de darle o no antibiótico, y es aquí donde solo tu pediatra te debe orientar pues recuerda que evitamos el uso no necesario de antibióticos y algo en medicina llamado resistencia bacteriana.

Te damos algunas medidas y recomendaciones generales:
  • Consigue que tu hijo beba suficiente líquido. La fiebre hace que pierda más líquidos y el dolor al tragar puede impedir una correcta hidratación. Ofrécele comidas blandas y con tendencia a lo frío, que le apetezcan (yogures, helados, compotas, flanes, batidos). Claro  todo esto dependiendo de la edad de tu hijo.
  • Usa los antipiréticos y/o los analgésicos en las dosis y tiempos que te indique tu médico. A veces es interesante hacer coincidir las comidas un rato después de la dosis del analgésico. El niño se sentirá mejor y tolerara mejor el tragar.
  • No olvides  que algunos niños son muy vomitadores en estos procesos y, si le das su medicación y la vomita, no hemos conseguido nada. Razón por la cual deberás ofrecerle pequeños sorbos de líquido. Si tu pequeño no es tan pequeño pudieras intentar realizar gárgaras diluyendo ½ cucharadita de sal en una taza de agua. Algunos niños lo toleran pues les ofreces aliviar el malestar mientras la infección desaparece.
Aunque desaparezcan los síntomas, debes completar el tratamiento. La infección puede parecer curada y no estarlo, volviendo a comenzar a los pocos días y sería motivo de frustración y angustia.

La admisión hospitalaria es necesaria para muy pocos pacientes con faringitis o amigdalitis. Debes mantener una estrecha comunicación con tu pediatra. Saber que estas infecciones pueden ocasionar temperaturas muy altas y persistentes aun con el tratamiento adecuado.

La mayoría de las veces acudimos a la emergencia por no querer bañar a nuestros pequeños. El baño es tan importante como las medicinas indicadas por el pediatra. Si persiste acude de nuevo donde tu amigo el pediatra, existen complicaciones de las cuales se debe estar vigilantes a que no estemos ante una de ellas.  El paciente ocasional con una amigdalitis severa no complicada puede requerir hospitalización si presenta imposibilidad para la ingesta de líquidos  o deshidratación.

En la consulta tal vez por desespero frente  al manejo de las infecciones y la fiebre los padres preguntan si sería mejor extirpar las amígdalas. Mi recomendación es que tenemos que individualizar a cada pacientico. Solo en ciertos casos se deben extirpar:
  • Apnea obstructiva (pausas en la respiración durante el sueño por obstrucción de las amígdalas). Desórdenes en la alimentación, mal oclusión dentaria, anomalías en el desarrollo facial del niño, repercusión en el aparato fonador (habla). Halitosis (mal aliento) - Absceso periamigdalino (pus alrededor de la amígdala)- Obstrucción grave vía aérea   - Infecciones recurrentes documentadas
El diagnóstico de faringitis no implica necesariamente que deba administrarse un tratamiento antibiótico. Una analgesia adecuada puede ser lo único que  requiera tu hijo. No lo auto mediques por muy fácil que creas tener solucionado el problema apóyate siempre en tu pediatra.

Los antipiréticos o antiinflamatorios no esteroides sólo los debemos usar en los casos cuando los indique el médico. Debemos saber que ellos  se han asociado a riesgos bien reconocidos, como sangrado gastrointestinal, nausea, vómito, dolor abdominal y diarrea.

Pronto tu bebe lo veras sano y reincorporado a su rutina diaria. No lleves a tu bebe enfermo a la guardería su recuperación será más lenta y provocaras infecciones en otros niños produciendo un círculo cerrado donde siempre habrán niños enfermos.





Dr. Anselmo Campos
Clínica Santa Sofía El Cafetal - Caracas
anselmocampos2011@gmail.com