martes, 7 de agosto de 2012
PADRES CON SÍNTOMAS DE EMBARAZO
Sabías que algunos padres pueden sufrir los mismo síntomas de embarazos que sus parejas embarazadas?
Pues sí, y hay estudios que lo comprueban aquí les dejamos una interesante nota sobre el Síndrome de Couvade:
El síndrome de Couvade proviene de la palabra francesa "couver", que significa incubar o criar y afecta a algunos padres durante "la dulce espera". El síndrome se manifiesta en el hombre con la aparición de los síntomas del embarazo propios de la mujer.
¿Cuántos hombres pueden experimentarlo?
Según los diferentes trabajos de investigación sobre este tema, este síndrome aparece del 10% al 65% de los esposos "gestantes" y se estima que 1 de cada 4 hombres consulta al médico por estos síntomas.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas comienzan generalmente en el tercer mes de gestación o en la fecha cercana al parto, y mimetizan los síntomas habituales de la mujer embarazada. Los síntomas que pueden aparecer son los siguientes:
• Cambios de humor
• Náuseas
• Vómitos
• Antojos
• Aumento de peso
• Cansancio
• Presión arterial baja
• Calambres en las piernas
• Dolores abdominales similares a las contracciones uterinas
¿Por qué se produce?
Las explicaciones que se dan a la aparición de estos síntomas son varias. Algunas investigaciones están relacionadas con los cambios hormonales que aparecen en la mujer embarazada. De acuerdo a estos estudios las mujeres eliminarían señales químicas que podrían ser detectadas en forma imperceptible por el hombre. Esto generaría en él una acitud protectora hacia su pareja y a la vez provocaría todos estos síntomas en su cuerpo para que de alguna forma acompañe a su mujer durante todo este período.
Otras investigaciones se basan en estudios hormonales que se llevaron a cabo en varios hombres. Los mismos se realizaron luego de darles un muñeco bebé envuelto en una manta con el aroma de un recién nacido para que lo sostenga entre sus brazos y mientras se le hacía escuchar el llanto de un bebé. Los análisis posteriores indican un aumento de la prolactina y el cortisol . El aumento en los niveles de estas hormonas generarían los síntomas y el comportamiento de la mayoría de los padres y de los futuros padres que ya están sumergidos en el mundo de los bebés.
Otra de las teorías para explicar este síndrome se basa en que el hombre trata de identificarse con la mujer embarazada. Es así que surgen sentimientos de celos, miedos a la llegada de un hijo, estrés por la responsabilidad de tener que convivir con una mujer que presenta cambios de carácter e incluso aversión por las relaciones sexuales durante el embarazo. Esta identificación con la mujer gestante generaría los síntomas en el futuro padre.
¿Qué puedo hacer para solucionarlo?
Por estas razones te detallamos a continuación algunos de los problemas más comunes y te damos algunas sugerencias para poder sobrellevar mejor este síndrome o incluso eliminarlo completamente.
• Los celos
Los sentimientos de celos pueden aliviarse comprometiendose un poco más con el embarazo y disfrutarlo juntos, evitando ser sólo un espectador de la felicidad de la mujer embarazada.
• El miedo a la paternidad
El miedo a la paternidad en los aspectos emocionales, cambios en los hábitos diarios, financieros y de la pareja pueden aliviarse leyendo libros al respecto o hablando con otros padres. La mayoría de los padres expresaran que ser padre es uno se las experiencias más reconfortantes en la vida de una persona. También es bueno interiorizarse acerca del baño del bebé, cómo alimentarlo y tranquilizarlo cuando esté angustiado por algún motivo.
• El aspecto financiero
En el aspecto financiero conviene sentarse a estudiar el presupuesto familiar y ver la forma de separar una parte de los ingresos para comenzar la compra de los elementos necesarios para el bebé. Prepararse con anticipación reduce el estrés de esta nueva situación. Generalmente estos gastos de inicio son reducidos debido a que la mayoría de estos elementos son regalados por los familiares y amigos.
• El rechazo al sexo
Los casos en que la mujer siente rechazo a las relaciones sexuales están relacionados generalmente con los cambios físicos que experimenta por el embarazo. Tómate tu tiempo para asegurarle que su cuerpo también es deseable y atractivo para tí en esta etapa. Prepara una cena íntima y romántica y disfruten de momentos de intimidad más intensos.
Si no se encuentran los motivos del síndrome de Couvade es muy buena idea hablar al respecto con tu pareja acerca de los sentimientos y miedos que te trae el embarazo. Esto puede disminuir algunos de los síntomas y así podrán disfrutar mucho más este período.
Es bueno saber que los padres afectados con el síndrome de Couvade y que tratan de superarlo, están de alguna manera más conectados con el embarazo y con sus esposas embarazadas. Ellos pueden entender un poco mejor cómo se sienten ellas y comprender mejor sus necesidades. Lo bueno de este síndrome es que el dolor del parto no se siente y que desaparece cuando el bebé haya nacido...
Fuente: www.babysitio.com
Imagen FreeDigitalPhotos.net
martes, 19 de junio de 2012
II Carrera Infantil de Baruta este 8 de Julio
Podrán participar niños desde los 5 años.
Inscripciones en www.hipereventos.com
LOS NIÑOS Y EL DEPORTE
LOS NIÑOS Y EL DEPORTE
El deporte ayuda a los niños no sólo a estar sanos y desarrollarse física y mentalmente, también a relacionarse de una forma saludable con otros niños. Estar en forma es significado de estar sano. Es más, si creas en tu hijo el hábito de practicar deporte desde el inicio de su infancia, puede que te ahorres algunos problemas cuando llegue a la adolescencia.
Los niños deben encontrar y practicar un deporte que les guste y apasione. Lo primordial es que los pequeños estén motivados para practicar cierto deporte, nunca se les debe obligar. Al principio puede costarles coger el ritmo, pero si el niño cuenta con el apoyo, la determinación y la seguridad de los padres, todo irá bien.
Por encima de todo debe ser el niño, dentro de unos límites, el encargado de elegir el deporte o deportes que va a practicar. Por lo general, tu hijo querrá practicar un deporte en concreto influenciado por sus amigos, los medios de comunicación, el entorno que le rodea, etc. El ejercicio regular favorece el buen desarrollo físico y mental de los niños.
Les ayuda a integrarse más socialmente y a adquirir unos valores fundamentales, además de colaborar en el correcto desarrollo de sus huesos y músculos.
Los beneficios del deporte para los niños
1. Introduce al niño en la sociedad.
2. Le enseña a seguir reglas.
3. Le ayuda a abrirse a los demás y superar la timidez.
4. Frena sus impulsos excesivos.
5. Fomentará en el niño la necesidad de colaborar por encima del individualismo
6. Le hará reconocer, aceptar y respetar que existe alguien que sabe más que él.
7. Produce un aumento generalizado del movimiento coordinado. 8
. Aumenta sus posibilidades motoras.
9. Favorece el crecimiento de sus huesos y sus músculos.
10. Puede corregir posibles defectos físicos.
11. Potencia la creación y regularización de hábitos.
12. Desarrolla su placer por el movimiento y el ejercicio.
13. Estimula la higiene y la salud.
14. Le enseña a tener ciertas responsabilidades.
El deporte infantil y la salud
Para los niños el deporte es, ante todo, juego y diversión. Para los padres, al mismo tiempo que ven disfrutar a sus pequeños saben que el ejercicio físico, practicado de forma regular, previene muchas enfermedades que se manifiestan en la edad adulta - como la obesidad o la osteoporosis - y ayuda a superar otras que puede padecer ya el niño - como el asma-.
El deporte ayuda a un buen desarrollo de huesos y músculos y proporciona una buena aptitud cardiovascular, pero además, también tiene beneficios mucho más allá de los tangibles. El ejercicio ayuda a los niños a tener más confianza en sí mismos, favorece su autoestima y les ayuda a relacionarse mejor con los demás.
A través del deporte se transmiten infinidad de valores como la solidaridad o el compañerismo y es la terapia más divertida que pueden realizar los niños. Cada vez son más los niños que dedican sus horas libres a actividades sedentarias como ver la televisión o jugar con la videojuegos. Hay tiempo para todo y el deporte nunca puede dejarse de lado. Es una actividad física imprescindible
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Dra. Gabriela Guerra Khliefat
Puericultura-Pediatría
Inmunología-Alergología
gabrielagk@hotmail.com
martes, 15 de mayo de 2012
¿Por qué los niños se comportan mal?
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| Fuente Foto: Taringa.net |
Existen muchas razones por las cuales los niños se comportan mal; por ejemplo cuando no se sienten bien, tienen sueño, tienen hambre, han hecho mucho ejercicio o no lo suficiente. Puede ser difícil llevarse bien con un niño que se comporta mal. Un niño que está cansado puede ser caprichoso, un niño con hambre puede ser irritable, un niño con sueño puede ser quisquilloso y un niño enfermo puede estar molesto.
Comprender el mal comportamiento de un niño es un aspecto importante para ser un padre eficaz.
Los niños se comportan mal cuando se sienten rechazados. Cuando estos se sienten que no son amados o queridos pueden volverse resentidos, malhumorados y comportarse mal. Cuando los padres u otros adultos importantes en la vida del niño, ignoran los sentimientos y los pensamientos de él, éste puede comenzar a pensar que no es digno o que vale muy poco.
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| Fuente Foto: Edukarme.com |
Los niños se comportan mal cuando les falta conocimiento y experiencia, no vienen equipados con información y sabiduría, ellos no son "pequeños adultos". Estos no piensan ni actúan como adultos ni pueden hacerlo. Gran parte de su comportamiento es simplemente normal para su edad y no lo hacen de forma intencional para irritar a sus padres. Los niños pequeños no pueden pensar en una variedad de formas de hacer algo y tener en cuenta los diferentes resultados. Necesitan mucha información y explicaciones sobre cómo comportarse.
Los niños se comportan mal cuando están tristes y se sienten inseguros, ellos necesitan una atención constante y la seguridad que esta atención proporciona. Los cambios pueden provocar que los niños se sientan mal. Cuando la madre está enferma, cuando llega un nuevo bebé o cuando la familia se muda a una nueva vecindad, es muy probable que el niño se comporte mal.
Los niños se comportan mal cuando están desanimados. Los que no reciben elogios por las cosas buenas y positivas que hacen pueden desanimarse. Pueden comportarse mal para obtener la atención y la cercanía que necesitan por parte de sus padres.
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| Fuente Foto: Blog NoViolenciaBolivia |
Los niños se comportan mal cuando no se sienten amados. Generalmente los niños desean complacer a sus seres queridos. Sin una relación de amor, los niños tienen pocos o ningún motivo para comportarse de formas aceptable, excepto para evitar un castigo. No es suficiente que los padres amen a sus hijos. El amor paternal, no sólo debe decirse sino demostrase con hechos.
Los niños se comportan mal cuando les falta confianza. Los niños que se sienten incompetentes pueden recurrir a alardeos, fanfarroneos e incluso peleas; o pueden retraerse y no desear intentar algo nuevo o diferente. El menosprecio tiende a hacer que un niño se sienta inadecuado y sin valor; las palabras de aliento tienden a ayudarlo a sentirse adecuado y seguro de sí mismo.
LOS NIÑOS Y EL MAL COMPORTAMIENTO
* Siempre hay una razón para un mal comportamiento. Un padre puede manejar un mal comportamiento del hijo de una forma más eficaz cuando comprende qué es lo que está causándolo.
* Cuando los niños se comportan mal debido a que esta cansados o agotados, es posible cambiar el nivel de actividad del niño, sus hábitos de sueño o sus hábitos de alimentación para cambiar su comportamiento.
* Cuando los padres esperan que los niños se comporten como adultos es probable que se sientan defraudados. Amen a sus hijos tal como son, ruidosos, curiosos, energéticos, desalineados y con frecuencia sucios.
* Un niño, es un niño solamente por un breve periodo de tiempo. Los padres deben tener paciencia en este proceso.
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| Fuente Foto: Terra.com |
* Es más probable que los niños que se sienten amados actúen de la forma en la que sus padres esperan y desean que actúen.
* Si un mal comportamiento del hijo es el resultado de falta de confianza, un padre puede usar más palabras de ánimo y positivas y menos negativas.
* Los niños necesitan amor, ánimo, aprobación y palabras amables que incentiven el buen comportamiento.
Dra. Gabriela Guerra Khliefat
Puericultura-pediatría
Alergología-inmunología
gabrielagk@hotmail.com
miércoles, 9 de mayo de 2012
A LOS DOS AÑOS EMPIEZA LA ETAPA DE: ¿POR QUÉ?
Cuáles son sus preguntas más habituales y cómo responderlas:
Sorprendido y contrariado frente a un “no” de los padres, el niño inaugura la etapa de los porqués. Primero, tímidamente, y, después, más insistentemente, hasta llegar a convertirse en un auténtico torrente. Y no es fácil acertar con las respuestas.
¿Cuándo empieza este período? En torno a los dos años, fase en la que el pequeño aprende a expresarse y pasa de las palabras aisladas a las auténticas frases, aunque sean breves. Se dirige a los adultos, a los otros niños o, incluso, a la muñeca o al osito. A veces, dialoga consigo mismo, inventando historias o repitiendo las frases que ya ha oído. Y es precisamente entonces cuando empieza a preguntarse los primeros porqués.
Hacia los dos años, el niño se da cuenta de que existen dos realidades: por un lado las cosas concretas, visibles, y por el otro las palabras que representan. Y no se trata, como para nosotros los adultos, de dos mundos distintos.
Para él, están unidos en parte uno y el otro: la fantasía y la realidad, y viceversa. En esta fase crucial, su curiosidad es insaciable. En un primer tiempo, está dirigida hacia los aspectos de la vida familiar que no le son claros. Por ejemplo, se pregunta por qué el padre, la madre, los hermanos y las hermanas mayores tienen una vida, para él misteriosa, fuera de casa. "¿Por qué Sara va al colegio? ¿Por qué no juega siempre conmigo? ¿Por qué el papá y la mamá van al trabajo? Por qué... Por qué..."
El niño repite infinitas veces un repertorio de preguntas muy parecidas, ya sea para aprender, ya sea para poner a prueba la disponibilidad de sus padres. Muchas cuestiones afectan a las personas para él más queridas, otras a las palabras, y particularmente a los nombres, sobre los que cada vez quiere más explicaciones.
Los ¿por qué?: Responde como debes a tu hijo
1. No sirven las explicaciones detalladas, sino sólo prestar un poco de atención y, sobre todo, proporcionarle seguridad en línea con las profundas exigencias emotivas del niño.
2. Es fundamental no banalizar sobre lo que el niño nos está preguntando, sino intentar comprender sus preguntas, para descubrir qué miedos, qué dudas o qué exigencias se esconden detrás de ellas.
3. Un niño necesita, sobre todo, sentirse tranquilo y seguro, y tener cerca puntos de referencia importantes.
4. Al mismo tiempo, el niño debe obtener respuestas claras a sus preguntas, de forma que consiga comprenderlas sin dificultades, por ejemplo, a través de cuentos.
5. Sin embargo, no siempre las preguntas nacen de la dificultad del pequeño para comprender y aceptar la realidad que le rodea. A veces, estas preguntas reflejan una excesiva seguridad, propia de los niños que se sienten muy queridos y protegidos, y que, por ello, crecen creyéndose omnipotentes.
6. Para estos niños, la imposibilidad de hacer lo que hacen sus hermanos mayores (como ir al colegio), o el no poder estar siempre con sus padres, se puede convertir en una verdadera frustración.
7. Incluso, en el caso de que el niño se crea omnipotente, es necesario darle respuestas sencillas y decididas, aunque evitando ser demasiado severos. Es necesario explicar al niño el por qué de ciertas prohibiciones.
8. Además de ser definida como la "edad de los por qué", la fase que un niño atraviesa en torno a los dos años también es conocida como la “edad de los no”. El niño, en efecto, además de preguntarse sobre la realidad en la que vive, empieza a percibir el sentido de la propia unidad corporal, se reconoce en el espejo y se percibe a sí mismo como a un individuo autónomo.
9. En torno a los dos años, el niño se puede mostrar muy caprichoso. Por una parte, está asustado porque se siente solo frente a un mundo inmenso y, por otro lado, se siente estimulado a descubrir hasta dónde le puede llevar aquella energía vital apenas descubierta.
10. A los padres no les queda más remedio que esperar a que este período pase, intentando mostrarse pacientes y atentos a las peticiones del niño: pronto, el pequeño encontrará otras formas, más tranquilas y creativas, para afirmar su propia personalidad e independencia.
Otra decisión difícil era saber hasta cuándo podrías llegar con un tema. Lo mejor en estos casos, es contestar apenas lo que fue preguntado sin adentrarse en tantos detalles. Y ajustar la respuesta siempre a la edad del niño, claro. Para consuelo de muchos padres, los por qués de todas las horas van cambiando con la edad del niño. A los tres años, el niño busca socializarse y reforzar su lenguaje con los mayores. A los seis años, ya buscarán explicaciones más profundas y racionales. Con el tiempo, en lugar de sólo contestar a sus preguntas, es aconsejable que les hagamos reflexionar y emitir sus propias opiniones, buscando otras fuentes y recursos educativos como los libros, enciclopedias, Internet, teatro, etc. Lo importante es que seamos honestos con ellos. Al fin y al cabo, ellos siempre aprenderán más con nuestras actitudes que con nuestras palabras.
En otras ocasiones, para poner en práctica sus habilidades lingüísticas o para comprobar si los padres le dicen algo parecido a lo que él piensa. Así, si un niño pregunta por qué las montañas son tan altas, cualquier explicación que contradiga su idea de que las hizo un gigante tal vez ni la escuche, aunque lo haya preguntando cientos de veces.
Claro que no hay que olvidar que, cuando pregunta tanto es porque considera que sus padres lo saben todo, por lo que con cada respuesta consiguen también una mayor dosis de seguridad. Mediante las respuestas que consiguen los niños con sus porqués descubren también la disponibilidad de otras personas hacia ellos, qué cosas están permitidas y cuáles no.
Dra. GABRIELA GUERRRA KHLIEFAT
PEDIATRIA/ALERGOLOGO E INMUNOLOGO
martes, 24 de abril de 2012
ABANDONAR EL PAÑAL PUEDE SER UN GRAN RETO PARA LOS NIÑOS.
"Será más fácil si sabes cómo ayudar al pequeño"
El niño no debe vivir el "adiós" al pañal como una imposición o una exigencia de la que depende la satisfacción y el contento de los padres. Todo lo contrario: el pequeño debe estar motivado y afrontarlo con ganas, como un paso más en su crecimiento del que estará orgulloso.
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| Fuente de foto: Blog Creciendo con tu Bebé |
Una vez emprendida esta nueva etapa, algunas recomendaciones pueden ayudarte a motivar al niño.
Para empezar: no tiene sentido recordarle el orinal a cada hora, porque el pequeño no debe vivir el orinal como una imposición. Lo mejor es proponer una cita diaria con el baño.
Después del desayuno puede ser un buen momento, ya que los intestinos se ponen en marcha tras la primera comida. Pídele que se siente en el orinal durante unos minutos y durante el día recuérdale que te avise si quiere ir al cuarto de baño.
El control del intestino se suele adquirir antes que el de la vejiga. Tanto es así que, en la mayoría de los casos, el niño seguirá mojando la cama durante mucho tiempo de noche, incluso hasta los 4-8 años.
Premiarle y no regañarle
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| Fuente de Foto: www.elbebe.com |
Aunque se produzcan momentos de estancamiento o regresión, no hay que regañarle. Sin embargo, tampoco hay que mostrar indiferencia. Lo mejor es animarle y hacerle comprender que abandonar el pañal es inevitable. Cuanto más tranquilo y tolerante sea el clima familiar, mejor.
Es importante valorar su esfuerzo y premiarle con pequeñas recompensas, como una excursión especial o su plato favorito, caritas felices (calcomanías), aplausos...
En cualquier caso, el mensaje que el niño debe recibir es: “puedes conseguirlo”. Librarse del pañal es algo natural, que ocurre de forma espontánea en todos los casos. Y los papás deben esperar con paciencia y confianza el tiempo que el niño necesite.
NUNCA DEBEMOS OBLIGARLES, SI ESTE NO SE MUESTRA DISPUESTO, ES MEJOR POSPONERLO POR UNAS SEMANAS HASTA QUE EL NIÑO SE SIENTA EN CAPACIDAD.
Descubre algunos trucos fáciles y eficaces que te ayudarán a que tu hijo diga "adiós" al pañal.
1. Consigue un orinal de colores y con forma original. Así será más fácil que se familiarice con este objeto.
2. Vístele de forma práctica: con faldas y vestidos si es una niña, y pantalones de goma elástica si es un niño.
3. Dale ejemplo para ayudarle a aprender: permite que tu hijo presencie tus prácticas higiénicas habituales.
4. No insistas si no quiere permanecer sentado en el orinal.
5. Hazle compañía y elógiale. No tires de la cadena inmediatamente, verlo le ayudará a comprender el proceso.
6. Si adviertes cierto temor o inseguridad, distrae al niño con un juego.
7. Es normal que, en las primeras semanas, el pequeño advierta el estímulo demasiado tarde, cuando ya ha hecho pipí en la cama.
En estos casos, si se le deja mojado durante unos minutos, se sentirá incómodo. Las próximas veces, intentará hacer todo lo posible para avisar a tiempo.
DRA. GABRIELA GUERRA KHLIEFAT
Pediatra
Inmunólogo- alergólogo
lunes, 16 de abril de 2012
COMO SABER SI MI BEBE PADECE PERDIDA DE LA AUDICIÓN
Aunque poco frecuente, afortunadamente hoy en día se realiza en muchos centros de salud de forma rutinaria la valoración auditiva de los recién nacidos. Sin embargo es importante saber, ¿cuáles son los síntomas más comunes de pérdida auditiva en bebés?
Es posible que su bebé presente algún grado de pérdida auditiva, si muestra los comportamientos siguientes:
No se sobresalta, mueve, llora ni reacciona de ningún modo a ruidos altos inesperados.
No se despierta por ruidos intensos.
No gira su cabeza en la dirección de su voz.
No imita libremente el sonido.
¿Cuáles son los síntomas más comunes de pérdida auditiva en niños pequeños?
Es posible que su hijo presente algún grado de pérdida auditiva, si muestra los comportamientos siguientes:
Respuestas contradictorias a los sonidos.
Desarrollo retardado del lenguaje y del habla.
Habla no clara.
Volumen alto en la tele, la radio o el reproductor de CD.
No seguimiento de instrucciones.
Uso repetido de "¿eh?"
Ausencia de respuesta cuando se le llama.
El grado de pérdida auditiva hace referencia a la gravedad de la pérdida auditiva. En el caso de los niños, la audición se describe normalmente mediante el nivel de audición medio.
Rango normal o sin pérdida: - 10-15 dB
Pérdida ligera/mínima = 16-25 dB
Pérdida leve = 26-30 dB
Pérdida moderada = 31-50 dB
Pérdida moderada/grave = 51-70 dB
Pérdida grave = 71-90 dB
Pérdida profunda = 91 dB o más
¿Cómo se mide una pérdida auditiva?
El sonido se produce en diferentes tonos llamados "frecuencia" y en diferentes potencias denominadas "intensidad". La unidad de medida para la frecuencia es el hercio (Hz) y la de la intensidad es el decibelio (dB). El rango de tonos que oímos incluye frecuencias bajas (250 Hz) y altas (8.000 Hz). El rango de intensidades que oímos va de 0 dB (sonido muy suave) a 120 dB (sonido muy alto). Un test de audición es una medición de lo suave que oímos en cada tono o frecuencia.
¿Qué es un audiograma?
Un audiograma es un gráfico que muestra el nivel más suave que podemos oír en cada frecuencia desde los 250 hasta los 8.000 Hz. La audición se considera normal para cada frecuencia si se sitúa por encima de los 20 dB en el audiograma. Existe una pérdida auditiva en un tono concreto o rango de frecuencias, si el nivel más suave que oímos se sitúa por debajo de los 20 dB en el audiograma.
¿Cómo se produce una pérdida auditiva en el oído?
La pérdida auditiva puede ocurrir en el oído externo, medio o interno, o en el cerebro. Cuando se produce una pérdida auditiva, normalmente se determina mediante los resultados de los distintos test de audición. También es posible utilizar procedimientos de laboratorio y de rayos X para determinar dónde se ha producido la pérdida auditiva.
Dra. Gabriela Guerra Khliefat
Puericultura-Pediatría
Inmunologia-Alergologia
gabrielagk@hotmail.com
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